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| Una recuerda a Leguina con una imagen muy de cantautor, un estilo Hilario Camacho. Y una le recuerda también como socialista. | |
Pero luego resultó que él, en el fondo, no era socialista, que era un señor de izquierdas.
| Y ahí creí yo que iba a acabar, pidiendo asilo en alguna subfederación territorial autónoma y comunista de los pueblos del mundo libre de IU. Estaba convencida porque viendo lo feuco que se está poniendo tiene todas las papeletas para ser uno de ellos. |
Veamos, por ejemplo, a Cayo Lara o a Gregorio Gordo, últimos triunfadores de I love IU.
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Está claro, si eres feo y algo triste tu partido es ese. Eso debieron pensar muchos de los traidores, de los que ya hablé alguna vez, que ellos no podían terminar así de grises, que tenían que brillar de cualquier forma. O Rosita Aguilar, que todavía se ve con posibilidades de salir en alguna revista de moda.
| Pero no, menos mal. Fue a presentar un libro de Esperanza porque son amigos y porque se lo debía. Y eso está muy bien. |
Por cierto, yo sigo habitualmente el blog de Leguina y me gusta mucho, sobre todo porque está en esa fase en la que odia a todos (especialmente a ZP). Como yo.
Y otro día hablaré de la facilidad que tienen algunas para escribir libros a pesar de tener varios trabajos. Increíble. Y a mí que no me da tiempo a trabajar en la costura y en el punto a la vez….

